Exalumno de Licenciatura en Matemática UdeC recibe el Premio Jorge Billeke a la Excelencia Académica

El exalumno de la Licenciatura en Matemática de la Universidad de Concepción, Sebastián Flores Castro, fue reconocido con el Premio Jorge Billeke a la Excelencia Académica, distinción otorgada por la Sociedad de Matemática de Chile (Somachi) al estudiante más destacado de las carreras de Licenciatura o Ingeniería Matemática del país.

Creado en memoria del académico Jorge Billeke, el premio busca destacar a quienes han demostrado un desempeño excepcional y un avance sostenido en su formación matemática. En esta ocasión, el reconocimiento recayó en Sebastián Flores, cuyo trabajo académico y capacidad investigativa fueron ampliamente valorados.

Para Antonio Laface, profesor guía del exalumno, este logro constituye “una gran alegría y un honor”, destacando que se trata de un reconocimiento “al trabajo, la disciplina y la creatividad matemática de Sebastián”. Agregó que la formación entregada por el Departamento de Matemática —con bases sólidas en álgebra, análisis y geometría, junto con cursos especializados— contribuye a que estudiantes talentosos puedan avanzar tempranamente hacia la investigación.

Asimismo, Laface subrayó que el mérito principal radica en el propio estudiante:

“En el caso del Sr. Flores, sus conocimientos al término de la Licenciatura eran ya muy avanzados, algo poco habitual, y eso fue decisivo para este reconocimiento”.

Desde la jefatura de carrera, Javier Utreras, jefe de Licenciatura en Matemática, expresó que este reconocimiento “es una gran alegría porque se reconoce el trabajo de nuestro estudiante Sebastián Flores, y también nos enorgullece haber aportado en su formación”. Añadió que este logro motiva a la comunidad estudiantil y refuerza el compromiso de la carrera con el cultivo del gusto por las matemáticas.

Por su parte, Sebastián Flores señaló que recibir el premio representó para él una confirmación de que “había hecho lo correcto y nada más”. Sobre su formación en la UdeC, destacó “la disposición de los profesores a apoyar a quienes mostraban interés y mérito”, valorando especialmente la combinación de guía y libertad al iniciar pequeñas investigaciones:

“Esa mezcla me permitió avanzar con autonomía. Son oportunidades disponibles para todos, y aprovecharlas hizo una diferencia real en mi formación”.

Respecto a su motivación, señaló que el motor principal siempre fue la investigación, y que mantener un nivel de excelencia “fue natural al ver progreso en lo que hacía”. También compartió algunos hábitos que considera fundamentales para un buen desempeño académico: la constancia, avanzar con calma, revisar el progreso y fijar objetivos claros.

Finalmente, para quienes aspiran a seguir una trayectoria similar, el exalumno aconsejó cultivar un interés genuino y “hacer tantos ejercicios de libros como se pueda”, ya que esto “da una base sólida y permite avanzar con autonomía”.